Maquillaje para dummies: colorete en crema

/ octubre 2, 2019/ para dummies

Un clásico/básico que rejuvenece, potencia la frescura, aporta vitalidad, alegra el tocador y hace sonreír (al aplicarlo y tras aplicarlo). Aunque no es ni mucho menos un invento reciente, como lleva unos años en alza hay gran variedad de marcas y tonos para elegir. Además, los coloretes en crema y las barras de labios prácticamente solo se diferencian en el formato, por lo que basta meter el brazo hasta el fondo en el bolso y rebuscar para encontrar alguno.

Aplicarlo, con todo, tiene su intríngulis, comenzando por dónde debe estar. El truco viejuno de sonreír para marcar el lugar en el que sobresale el pómulo es un arma de doble filo, porque no siempre da los mejores resultados. Desde Glubp aconsejamos (qué bien ha quedado esto!) orientarse a partir de unas sencillas coordenadas: de mitad del ojo a la oreja y del ojo al final de la nariz. Si el resultado no convence podrá desplazarse de acuerdo con los gustos y facciones de cada cual.

El colorete en polvo se aplica con brocha al final del proceso, justo antes de recoger los bártulos, y crea un efecto de muñeca de porcelana especialmente adecuado para algunos looks; pero el colorete en crema suele aplicarse mientras aún se están maquillando o están por maquillarse labios y ojos, antes de los polvos, siguiendo esa regla de que las texturas húmedas van antes y las secas después. El objetivo es que se adhiera a la piel, como la base y el corrector, para que parezca que es un rubor que sale de dentro.

Una vez depositado el producto hay que difuminarlo haciendo que «entre» en la piel, que forme parte de ella. Para que el efecto sea más natural lo que nos quede en aquello que estemos utilizando para difuminarlo (la esponja, el pincel o los dedos) puede aplicarse en la raíz del pelo, la parte alta de los párpados o la barbilla, de tal modo que el tono esté un poco por todo el rostro, unificándolo. Esto da un aspecto más natural y mimetiza el efecto del sol en la piel.

Al utilizar un colorete en crema hay dos cosas a tener en cuenta: 1) que «baja» conforme la piel lo va absorbiendo, por lo que es probable que al cabo de unos minutos tengamos que volver a aplicarlo; y 2) que es muy difícil «bajarlo» cuando nos pasamos, por lo que conviene ser precavidas y controlar. Como en todo lo referente al maquillaje, aquí también se cumple la regla: cuanto más capas apliquemos más natural será el efecto. Pero siempre que sean capas finas.

Y, por último, un aviso a navegantes: dejar más producto en el centro, en donde se aplica el pegote inicial, está siendo tendencia entre las francesas. Repito: las francesas. Si no habéis tomado nota ya estáis tardando.

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1 Comentario

  1. Pues yo, lo que digan las francesas

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