Maquillaje para dummies: pestañas bambi

/ octubre 16, 2019/ para dummies

Esta semana damos un paso de gigantes para abrazar una tendencia: las pestañas exageradamente largas y definidas que se ven últimamente en las alfombras rojas y se han dado en llamar «bambi»; no porque se inspiren en el dibujo de Disney (que no las llevaba) sino porque su objetivo es conseguir esos ojos de cervatillo asustado que tan bien lucieron las modelos de los sesenta.

El primer paso consiste en poner las pestañas bien altas utilizando ese aparato del que ya hemos hablado alguna vez; el que parece instrumental ginecológico de una muñeca. La idea es agarrarlas con cuidado de no pillar carne, apretarlas con fuerza y mantenerlas apretadas unos segundos. Algunas gurús dicen que se debe comenzar por el extremo interior del ojo e ir llevando el aparato hacia el exterior, para que vaya cogiendo ángulo. Pensad que las últimas suelen dirigirse hacia la sien.

Cuando las pestañas estén bien bien arriba, levantadas y tiesas, es el momento de pasar a la máscara, que las mantendrá en ese sitio. Al abrir el envase el cepillo estará embadurnado de producto (a no ser que se esté quedando ya en las últimas) y conviene retirar la mayor parte para no vernos ahí en medio de un pringue difícil de trabajar. De hecho, hay gurús que retiran casi todo frotando con un pañuelo. Luego, y esto es importante, debemos aplicarlo comenzando por las raíces y haciendo un movimiento en zig-zag, de derecha a izquierda y viceversa, avanzando hacia las puntas. La función de la máscara es espesar las pestañas (aparte de teñirlas y colocarlas) y por ello debe haber producto sobre todo en la base. La operación debe repetirse tantas veces como se crean necesarias. A más capas, más pestañas.

El «efecto bambi» se logra cuando, habiendo aplicado unas primeras capas de máscara, y sin dejar que se seque, se invierte la posición del cepillo 90º y con la punta se trabajan pequeños grupos de pestañas, uniéndolas. Aquí nos olvidamos del zig-zag y pasamos a deslizar, de dentro hacia fuera, con algo de mimo.

El resultado debe aproximarnos lo máximo posible a la cara que se nos pondría si estuviésemos brincando tranquilamente por el bosque y de repente viésemos que un cazador nos apunta con una escopeta. Como este es un maquillaje muy de muñeca, conviene combinarlo con sombras, colorete y labios en tonos claros y pastel.

Compartir esta entrada

Dejar un Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar estos HTML tags y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>
*
*